A veces quisiera ser la misma de antes, la que no miraba más allá y la que disfrutaba la simpleza de echarle la culpa de todo a los demás, la que se conmovía con los demás y con su entorno y la que quería hacer justicia... La que simplemente había y estaba viva... La que podía sentir. La que podía sentir y podía creer que lo que sentía era real. La que quería creer que todo lo que pasaba allá afuera tenía alguna relación con lo que pasara adentro. La que podía modificar la realidad para hacer que todo tuviera sentido... La que tenía sentido.
(P.D.: Si usted está viendo un fondo del texto blanco, no quise ponerlo y no sé como diantres sacarlo.. so.. deal with it!)
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