martes, 8 de mayo de 2012

El sueño más bonito de mi vida...

Hoy soñé que me veía obligada a partir.... Ya había partido. Ya me encontraba en otro planeta. Y en 5 minutos estando allá encontraba a alguien que quería mucho mi compañía y al parecer yo también quería la de él. Y era alguien que podía mirarme a los ojos y que no me elegía para sanar sus heridas y sus vacíos.
Era un planeta hermoso, no existía la explotación animal; tenías que ser vegano por obligación. Recién estaban creando la legislación y una de las primeras leyes planteadas era que los animales que habían debían ser practicamente intocables. Era un planeta con una población nueva. Estaban llevándose a gente de La Tierra que sabían que generaría estrategias de energía autosustentable para poder vivir ecologicamente y sin explotación de ningún tipo. No se podrían volver a cometer los mismos errores que antes. La economía recién nacía, se vivía casi de trueques, aunque en realidad existía un sistema de puntos, pero que hacía que no se generaran clases sociales distintas. Mi trabajo en salud era necesario allá. Tenía la opción de quedarme ahí sin volver o devolverme... Hubiese podido vivir en ese planeta... Hubiese podido abandonar todo lo que ya tenía. Hubiese podido olvidar todo. Hubiese podido quedarme ahí sin tener que volver atrás. No hubiese tenido que ni siquiera despedirme porque ya había partido.
No pude hacerlo. No pude mirar hacia adelante borrando todo lo que había detrás. No pude tomar algo nuevo. No pude abandonar lo que me amarra. No pude soltar. No pude mirar hacia adelante.

Cuando desperté del sueño en realidad ya estaba despierta. La mitad del sueño estuve despierta.
Vi cómo una hermosa historia se construía. Yo misma la construía. Desperté y no quise despertar... Continué haciendo cómo que soñaba porque sabía que jamás podría partir así. Jamás iba a pasar de verdad y quizás nunca más volvería a soñar lo mismo y sabia que era la única vez que estaría tan cerca de irme sin mirar atrás. Sabía que jamás lo podría hacer en realidad... En el sueño podría haberlo hecho pero mi terror por hacerlo me despertó y seguí haciendo como que soñaba despierta... Lo disfruté tanto..., pero  me di cuenta de que no puedo hacerlo... y no lo podré hacer jamás. Estoy amarrada.

Estoy esclavizada. Nadie me amarra. Yo me esclavicé sola. Podría haberme ido. Podría haberme arrancado. Ese sueño podría haber continuado y fui yo misma quien lo detuvo.

Fue el sueño más bonito de mi vida... y yo misma lo detuve.