Y entonces le pregunté a Dios qué tan responsable era yo de la muerte de mi madre; qué tan responsable era yo de que ella haya muerto.
"Todos somos responsables de todo, como así también todos podemos ser libres", me dijo.
Ese día entonces, elegí la libertad.
lunes, 5 de junio de 2017
miércoles, 31 de mayo de 2017
Prisa
¿Dónde vas con tanta prisa?
En lo lejano no hay más "nada" que en la profunda "nada". No hay más "nada" a 10 metros de distancia, que a 10 metros de profundidad.
En lo lejano no hay más "nada" que en la profunda "nada". No hay más "nada" a 10 metros de distancia, que a 10 metros de profundidad.
El paso a la adultez
Toda mi vida he pecado de una mezcla de entusiasmo e ilusión. He vivido más lejos, que cerca del hoy.
Un día entendí que no hay más que sólo un hoy y que no hay realidad que alcance mis fantasías.
Creo que crecí, creo que ahora soy como esos adultos que nunca entendí por qué no te explicaban estas cosas cuando se te iba el mundo con una derrota. Creo que ahora soy de esos adultos que adora ver la ilusión viva en otros ojos, y que podría cuidarla como un gran tesoro, dentro del propio corazón, como si fuera propia.
Ya nadie puede prometerme el cielo y las estrellas. Ya sé que los contengo y me contienen. Ya sé que siempre los tuve. Ya nadie puede llenarme, porque ya estoy llenita. Ya no sé si me preocupe tanto entregarme al 100% a la vida, porque pase lo que pase sé que es demasiado lo que voy a tomar de vuelta. Ya no sé si me importe otra cosa más que ser sincera, aunque la mitad no quiera escuchar... Allá ellos, yo estoy viva y viviendo...
Un día entendí que no hay más que sólo un hoy y que no hay realidad que alcance mis fantasías.
Creo que crecí, creo que ahora soy como esos adultos que nunca entendí por qué no te explicaban estas cosas cuando se te iba el mundo con una derrota. Creo que ahora soy de esos adultos que adora ver la ilusión viva en otros ojos, y que podría cuidarla como un gran tesoro, dentro del propio corazón, como si fuera propia.
Ya nadie puede prometerme el cielo y las estrellas. Ya sé que los contengo y me contienen. Ya sé que siempre los tuve. Ya nadie puede llenarme, porque ya estoy llenita. Ya no sé si me preocupe tanto entregarme al 100% a la vida, porque pase lo que pase sé que es demasiado lo que voy a tomar de vuelta. Ya no sé si me importe otra cosa más que ser sincera, aunque la mitad no quiera escuchar... Allá ellos, yo estoy viva y viviendo...
domingo, 12 de febrero de 2017
Añorando mi lugar
A veces quisiera sentir que el mundo es mi lugar. Está bien, puedo
esforzarme, y hasta quizás pueda lograrlo. Pero lo que me gustaría
realmente es que fuera una sensación intrínseca, como si fuera
originaria de mi ser y no una particularidad entrenable que camine entre
ideas superfluas. Como si se moviera desde el centro de mi pecho hacia
afuera, y con ello arrastrase lo que fuera a su paso. Como si tan sólo
fuera real...
Yo quizás sólo quisiera un lugar en el mundo en el cual pueda sólo ser.
Yo quizás sólo quisiera un lugar en el mundo en el cual pueda sólo ser.
El refugio entre tú y la nada
Me haré un refugio justo en la mitad entre el amor que vives en mí y la mismísima nada. Porque el no saber dónde quedarme se resuelve quedándome en algún lado, sin tampoco quedarme en ninguno.
Haz de tu alma una casa, no te harás falta nunca. Haz de tu alma un refugio donde quepa todo, incluso la nada.
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