domingo, 12 de febrero de 2017

Añorando mi lugar

A veces quisiera sentir que el mundo es mi lugar. Está bien, puedo esforzarme, y hasta quizás pueda lograrlo. Pero lo que me gustaría realmente es que fuera una sensación intrínseca, como si fuera originaria de mi ser y no una particularidad entrenable que camine entre ideas superfluas. Como si se moviera desde el centro de mi pecho hacia afuera, y con ello arrastrase lo que fuera a su paso. Como si tan sólo fuera real...
Yo quizás sólo quisiera un lugar en el mundo en el cual pueda sólo ser.

El refugio entre tú y la nada


Me haré un refugio justo en la mitad entre el amor que vives en mí y la mismísima nada. Porque el no saber dónde quedarme se resuelve quedándome en algún lado, sin tampoco quedarme en ninguno.
Haz de tu alma una casa, no te harás falta nunca. Haz de tu alma un refugio donde quepa todo, incluso la nada.