lunes, 24 de junio de 2013

Hombres de pelo verde

A veces me pregunto qué hacen esas personas ahí tan quietas día y noche. No pueden ser árboles, pues ya olvidaron el olor a semilla y el olor a sombra. A veces pienso cómo sería detenerse algún día en la calle y abrazar a uno de estos hombres de pelo verde... Probablemente se olvide de su identidad, se asuste y salga corriendo...

(Cuando tuve que elegir mi cuento para el repechaje de Santiago en 100 palabras ¡pude rescatarlo! Este era el cuento que me faltó respaldar)

viernes, 21 de junio de 2013

¿Quién soy yo?

(Mi respuesta al último control del ramo de Neurociencias en la U. Sentí que debía compartirlo en este antro de "sin sentido", para darle aún menos sentido... Hubiese querido tanto decir: "La verdad es que ya no sé quién chucha soy", pero hice mi mejor intento por decir lo mismo de una manera más elegante.)

Pregunta: Luego de estudiar Neurociencias y de lo que ha aprendido en el semestre, responda la siguiente pregunta referida a usted mismo: "¿Quién soy yo?"

Respuesta: Luego de estudiar Neurociencias, puedo concluir que; soy la realidad que me construí, y que aún me sigo construyendo, que está construida, en parte, de sensaciones, experiencias, recuerdos que fueron elaborados a partir de algo que no soy yo, y además a la interacción con las realidades que construyeron también los demás de forma similar a la mía.

Soy lo que creo que soy y también para los demás soy lo que ellos creen y quieren que yo sea, pero aún así, en esencia soy algo más allá de lo que creo ser y jamás podré saberlo, porque mi “saber” siempre estará ya guiado por la realidad que ya construí, y una realidad creada por mí misma no me dirá lo que realmente soy, entonces finalmente puedo ser lo que creo ser tanto como no lo soy.

(Nota: Estuve 2 días pensando esta respuesta)

miércoles, 19 de junio de 2013

¡Holones para arriba!

El límite entre ser un estudiante y un profesional está en el título que recibimos, pero ¿cuándo realmente damos el gran paso entre un estado y otro? ¿En qué momento surge este nuevo holón?
En mi caso, fue una vivencia personal que tuve fuera de mi carrera la que me obligó a integrar todo el aprendizaje y a poder dar el gran paso. Cuando no puedes volver atrás; cuando volver atrás signifique involucionar y perder algo que habías ganado, es cuando diste el paso al holón superior. Aún no tengo mi título, y aunque sé que estoy muy lejos de aprender todo lo que puedo realmente aprender y aunque quizás sea un estudiante toda mi vida...; creo -y sólo creo- que la estudiante que comenzó este camino, hace rato dejó de ser sólo una estudiante.

martes, 18 de junio de 2013

¡Oh cuánto adolezco! ¡Oh cuánto adolescí!

(Si van a leer esto, ruego hacerlo en un tono dramático y existencialista)

¡Oh cuánto adolezco!
¡Oh cuánto adolescí!
Para luego darme cuenta
que de una realidad, 
nunca prescindí.

¡Oh cuánto deambulé!
buscando la verdad
cuando en verdad nunca la hubo
y jamás nunca la habrá.

Oh cuánto odio acumulé
Cuánto por odio enfermé
Para luego aprender a soltar
todo lo que siempre atesoré.

Oh ¡cuánto creí ser!
¡Cuánto lo defendí!
Cuando en verdad nunca fui nadie
Sólo fui un vacío que nunca fuí.

¡Oh cuánto creí que enfermaba!
¡Oh cuánto creí que luego sanaba!
Realmente sólo estaba muy lejos
de comprender que sólo había nada.

Oh ¡cuánto tiempo creando realidad!
Oh ¡cuánto tiempo soportándola!
Para finalmente concluir
que, tal cual creación, 
no podría ser auténtica
si era yo quién estaba sujetándola.

¡Oh cuánto sentido podría tener todo esto!
Bastaron sólo 4 años,
¡Miserables y banales 4 años!
para comprender qué todo era falso
y qué, en congruencia a su veracidad,
todo lo que dije es una shit.

martes, 11 de junio de 2013

Hoy encontré todos los matices

Hoy encontré todos los matices dentro de una hoja que un árbol desprendió
La miré y dije: ¡ahí están!.

Todos juntos, en una sola hoja desprendida por quién es capaz de desnudarse en pleno otoño.

La miré y ahí estaba en el suelo.
Y el árbol seguía impetuoso.
Todos los matices se habían ido en una hoja.
Y el árbol seguía de pie.
El árbol seguía siendo árbol,
y los matices seguían estando todos en una hoja.




Viviendo con Satanás

¿Y quién iba a pensar que te tendría tan cerca?
Ahí estás, día a día a mi lado.
Nunca olvidaré el día que te conocí y me llevaste a una de tus moradas.
Cuando supe que eras tú, viví tanto la sensación de conocerte que no volveré a olvidar lo que se siente estar a tu lado.
Podré reconocerte donde quiera que estés y donde quiera que te ocultes, más aún cuando elijes los escondites más evidentes.

Ahí estás; en la pieza de al lado.
Y piensas que no podré vivir sin tu tentación.
Ahí estás día a día y en cada momento incitándome a caer, pero te has olvidado de un gran detalle.
Ya sabes quién es mi aliado.
Mientras más me tientas, más fuerzas junto para entrar en la morada donde me llevaste aquel día.
La morada en donde te atreviste a arrebatar lo que no te pertenecía.
Olvidaste que ese lugar no es tuyo.
Olvidaste que tenerme tan cerca podría ser muy peligroso si es que no me dejaba caer.
Olvidaste que construiste el plan perfecto para autodestruirte.

Y ya no te tendré miedo, porque te conozco.
Me hiciste creer que jugaba con fuego, pero ya no te tengo miedo.
Haces creer tantas cosas.
Y ahí te tengo en la pieza de al lado día a día, y no logras arrebatarme lo que quieres.
Te conozco más día a día y ya no te tengo miedo.
Entraré a tu morada a recuperar lo que nunca fue tuyo y no te tengo miedo, porque voy con tu peor enemigo.