martes, 17 de abril de 2012

¿Qué hago ahora?

¿Alguna vez se preguntaron para qué venían al mundo?
Les apuesto a que sí.
¿Alguna vez se preguntaron si alguna vez terminarían por descubrirlo?
También les apuesto a que sí, pero les apuesto a que nunca pensaron en ¿qué harían si lo descubrieran...?
Pasé tanto tiempo preguntándome las dos primeras preguntas que jamás se me ocurrió pensar siquiera en la tercera... 
Mi pregunta ahora es la siguiente: ¿Qué hago ahora qué lo he descubierto? (Ok, sé que para la mayoría es inimaginable... ¿cómo les pido que se lo imaginen? ¡¡¡¡¿¿¿¿CÓMO????!!!)
Me gustaría tanto celebrarlo, como rechazarlo. ¿Y cómo podría rechazarlo si haga lo que haga terminaré haciendo lo que vine a hacer?
Me gustaría tanto reconocerlo con mis entrañas, como ignorarlo.
¿Alguien tiene un manual por ahí?
Estoy detenida, inamovible de este punto, teniendo en frente mío la respuesta que sólo esperé que llegara cuando me juzgaran en el cielo (y consideren que soy atea).
Podría actuar, podría moverme, podría arrancar, podría avanzar.... Y ahí estoy. Ni siquiera he comenzado a asimilar, o a lo mejor ya lo estoy haciendo.
¿Será que estoy sorprendida con la simpleza con la cuál llegó la respuesta? ¿Y es que acaso esperaba que apareciera un ser de otra dimensión para que me lo dijera en un idioma que tardaría años en descifrar y luego otros tantos en entender?
¿Qué hago ahora?
¿Qué hago mientras comienzo a entender todos los sucesos que han ocurrido en mi vida? ¿Qué hago mientras comienzo a entender qué todos esos sucesos tenían una razón de ser... un plan? 
¡Era todo un plan!
Aunque no sepa qué hacer ahora, ya estoy haciendo lo que debo hacer: sostener ¿Qué mas podría hacer?

(Plasmado en letras gracias a Outlander - Evening Sky)

miércoles, 4 de abril de 2012

Yo y nadie más

Yo y el abismo
Yo y mi antro
Mi antro de perdición
Mi antro de placeres
Yo y el todo
Yo y mi centro 
Mi centro de todo
Mi centro mando
Yo y la soledad
Yo y mi rincón
Mi rincón de secretos
Mi rincón de verdades
Yo y lo que creo
Yo y mi compañía
Compañía de mis sombras
Compañía de mis espejos
Yo y mis sonidos
Yo y mis silencios
Yo y mis voces
Yo y mi espacio
Yo y lo que yo no soy
Yo y mis vacíos
Yo y mi garganta apretada
Yo y mis gritos silenciosos
Yo y mis colores
Yo y mis sueños en negro
Yo y nadie más


Todo lo que soy
Todo lo que no soy
Todo lo que he sido,
lo que no he dejado que sea
Y lo que seré algún día
Lo que he vivido
Lo que siempre ha ido conmigo
Lo que construí
Y lo que aún no he construido
Lo que sólo a algunos he mostrado
Lo que a muchos no mostraré

El refugio donde no puedo esconderme
El mostrario donde no puedo exhibirme
Donde no tengo que mirarme porque sé que ahí estoy
No tengo que escucharme porque sé que ahí están
y por la misma mierda ¡siempre están!
Donde no tengo que sentirme porque...
...Creo que me hace falta sentirme...

Donde no había nada y empezó todo
Donde terminó todo y luego volvió la nada

No soy más que esto
Y soy tanto más de lo que creo
Pero no soy más que esto...

¡Mi lugar!
¡Este es mi lugar!



(Escuchando TNT - Heroes of the hardstyle anthem)

martes, 3 de abril de 2012

Elegiste bien

Y pensaste que nunca ibas a perdonar y ¿¡cuanto tiempo pasaste no entendiendo cómo lo harías y no pudiendo hacerlo!?... Tenías razón, nunca lo ibas a perdonar, pero no tenías que hacerlo. No tenía que deberte nada; ya te lo había dado todo. Te había dado lo mejor y lo único que tienes; tu vida. No necesitabas nada más, aunque no lo sabías. No sabías que era lo que necesitabas. Hasta que viviste. Amaste, odiaste, reíste, sufriste, lo apostaste todo, te arriesgaste, te equivocaste, acertaste, ganaste muchas cosas y perdiste muchas otras y cuando lo perdiste todo recién entendiste que no necesitabas nada más; que no tenías nada que perdonar. Lo tenías todo sólo estando viva y él te había dado la vida. No había nada que reprochar. Lo tenías todo y lo tienes todo. Entonces ya no hay nada que perdonar.
Nunca pensaste que ibas a elegir a una segunda persona para que te repetiera la misma historia (en realidad no pensaste) ¡No había forma de no elegir en tu vida a un traidor! Aún no habías perdonado. Pensaste que eligiéndolo podrías perdonar (¡Sabes que no pensaste!... y no tenías que hacerlo tampoco). Ni siquiera tenías algo que perdonar. Pero no te equivocaste. Elegiste bien. Elegiste a alguien que te haría darte cuenta que había algo pendiente, pero no precisamente algo que perdonar. Elegiste a alguien que te haría perderlo todo para darte cuenta de lo que realmente tenías. Elegiste a alguien que te haría entender que nadie te debe nada. No hay nada que reprochar. Lo tienes todo.


(Algo que surgió de escuchar inesperadamente en un momento bastante firme de mi vida Broken Home de Papa Roach; un tema que marcó de rabia mi adolescencia y que hasta el día de mi muerte habrá marcado mi vida completa. Una hermosa evidencia de cómo cambia lo que piensas y lo que sientes acerca de la vida, personas, etc, con el pasar de los años y el transcurso de tantas y distintas experiencias. Estamos hechos de experiencias. Es los que nos define y lo que, afortunadamente, nos podrá seguir definiendo por mucho tiempo más.)