domingo, 25 de mayo de 2014

Mi duelo

Quiero escuchar esto de fondo cuando sepa que te haya dejado atrás... 
Quiero sentir cuando las lágrimas caigan como la lluvia...

Esta es la canción de mi duelo y siento que una tribu me sostiene...


lunes, 12 de mayo de 2014

Yo soy igual que tú

¿Con que yo soy la víctima y tú el perpetrador?
Vamos a ver si el mundo ahora se detiene para reconocer y decir que soy igual que tú...
El mundo se tendrá que detener dos veces la fuerza del vínculo para salir de mi posición de víctima.
Una vez el mundo se detiene para mantenerte, entonces que vengan dos y más para detenerte.

¡Cuánta fuerza de perpetración hay realmente dentro del mantenerse en la posición de víctima y no querer salir de ahí!

lunes, 5 de mayo de 2014

El florecimiento de la humildad

Hoy hubo una guerra mundial dentro de mí.
No sólo creí que iba a explotar, sino que también lo sentí.
En un momento me detuve y me quedé paralizada viendo el caos en mi interior.
Dije: aquí hay una guerra y no sé cómo pararla.
Todo se iba a derrumbar.
Me mantuve invicta hasta que casi al terminar el día - y con algo de ayuda- logré detenerla.
Y no sólo sucedió que la detuve, sino que de la experiencia surgió algo nuevo muy maravilloso...
Floreció la calma, la confianza en la capacidad de apoyarme en el otro que ni creía que tenía, la confianza en que había algo superior que me contenía y que no me podía abandonar, y la flor más bonita fue el finalmente haberme dado cuenta de que yo nunca hubiese podido sola y de que lo que había estado intentando lograr toda mi vida no tenía ningún sentido porque definitivamente hay cosas en las que no me la puedo sola.

Alguien en la noche compartió estas fotos y entonces lo entendí.
Gracias






domingo, 4 de mayo de 2014

Congestión energética

Me mantuve muchos años enfermándome de lo mismo. Esta vez iba mejorando, pero algo se repetía una y otra vez. Cada vez era más leve. Cada vez prescindía menos de los medicamentos, pero algo seguía repetiéndose una y otra vez.
Hasta que un día apareció ella. Irrumpió mi existencia con su escalofriante energía y me dijo sólo una frase: "¡cuánto guardas que estás así de congestionada!"... Yo sólo reí y luego dije medio risueña como si le hubieran hablado a mi niña interna herida: "sí, siempre hago lo mismo"... La vida se detuvo por un instante. Vi la misma imagen repetirse en cada congestión que viví en 26 años. Los 3 cuerpos se unieron y sólo hubo lo que hay cuando están unidos...
Mi congestión cesó. Era la primera vez en la historia de mi vida en que un resfriado terminaba antes de transformarse en una tos que algo tenía que botar. La orden estaba dada y ya no había más que guardar.