Hoy hubo una guerra mundial dentro de mí.
No sólo creí que iba a explotar, sino que también lo sentí.
En un momento me detuve y me quedé paralizada viendo el caos en mi interior.
Dije: aquí hay una guerra y no sé cómo pararla.
Todo se iba a derrumbar.
Me mantuve invicta hasta que casi al terminar el día - y con algo de ayuda- logré detenerla.
Y no sólo sucedió que la detuve, sino que de la experiencia surgió algo nuevo muy maravilloso...
Floreció la calma, la confianza en la capacidad de apoyarme en el otro que ni creía que tenía, la confianza en que había algo superior que me contenía y que no me podía abandonar, y la flor más bonita fue el finalmente haberme dado cuenta de que yo nunca hubiese podido sola y de que lo que había estado intentando lograr toda mi vida no tenía ningún sentido porque definitivamente hay cosas en las que no me la puedo sola.
No sólo creí que iba a explotar, sino que también lo sentí.
En un momento me detuve y me quedé paralizada viendo el caos en mi interior.
Dije: aquí hay una guerra y no sé cómo pararla.
Todo se iba a derrumbar.
Me mantuve invicta hasta que casi al terminar el día - y con algo de ayuda- logré detenerla.
Y no sólo sucedió que la detuve, sino que de la experiencia surgió algo nuevo muy maravilloso...
Floreció la calma, la confianza en la capacidad de apoyarme en el otro que ni creía que tenía, la confianza en que había algo superior que me contenía y que no me podía abandonar, y la flor más bonita fue el finalmente haberme dado cuenta de que yo nunca hubiese podido sola y de que lo que había estado intentando lograr toda mi vida no tenía ningún sentido porque definitivamente hay cosas en las que no me la puedo sola.
Alguien en la noche compartió estas fotos y entonces lo entendí.
Gracias
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