En todos mis intentos o supuestos intentos de creer que estaba agachando el moño, no hubo uno cómo este.
Y es que ¿hubiese habido espacio para orgullo en un momento como este?... Por ahí dicen que una madre daría todo por su hijo. Y aunque creo que esto es lo más cerca que he estado de eso, a lo mejor el dolor no se compara, y sólo sé que fue suficiente para agachar el moño a la fuerza.
Sólo las cosas de vida y muerte realmente nos enseñan. Es cruel, pero así es. Si alguna vez te topas con alguien que ha cambiado rotunda e inesperadamente, casi como ver un viejo roble enderezarse, lo primero que tienes que hacer es preguntarte ¿Qué tan doloroso tiene que haber sido lo que vivió para haber generado ese cambio? Sí, las personas cambiamos, pero no porque alguien nos lo pida o porque nos de la gana. Cambian por dolor. Cambian cuando llegan a retorcerse de dolor. Y... ahí está... eso es simplemente lo que vinimos a hacer acá. Quizás es mucho más simple que cualquiera de mis dudas existencialistas.
¿Para qué inflar un falso orgullo sí ya hice lo correcto? Ya no necesito seguir defendiéndome. Todo ya pasó. Esto no se llama perdón, pero ES el verdadero absurdo perdón que buscamos en los otros.
Y no te preocupes que por más que creas que estás agachando el moño o que tienes el intento de hacerlo... ya llegará el verdadero momento que te hará forzarte a sentirlo.
Comentario Nux Vómica al respecto: "Además, ¿cómo pretendían que agachara el moño antes si no me alcanzaba el pelo para hacerme uno siquiera?"
Comentario Nux Vómica al respecto: "Además, ¿cómo pretendían que agachara el moño antes si no me alcanzaba el pelo para hacerme uno siquiera?"
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