La niña que corre todas las mañanas con tacos y falda en la misma cuadra, el señor que me topo en la esquina, que siempre saluda a todo el mundo sin conocer a nadie y el señor consumido por la ira que te golpea si te cruzas en su camino; son una señal de que ha comenzado un nuevo día.
(Concursando por Santiago en 100 palabras 2013, aunque mi mejor cuento lo envié sin guardarlo y ya no lo tengo para mostrárselos :( )
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